CORNELIA and CO es sin duda un lugar donde cenar se convierte en
un paseo por los sentidos.
Vivimos en una sociedad
donde la opulencia y la sobreexposición de las riquezas causa que muchos se
regodeen hablando de sus caras comidas en exclusivos restaurantes, nuevos ricos
que pretenden semejarse a esos cuya casta ha dado la oportunidad de deleitarse
de comidas más costosas que cuantiosas. Estos restaurantes y boutiques no han
causado la crisis, pero algunos de sus clientes están con los dedos enganchados
en un matarratas llamado impago.
Quizás por no haber sido jamás
rico, o por no ser un gran fan de los banquetes veo en estas conductas algo
innecesario y banal, sin arte alguno y menos necesidad.
Y ahora, en un momento en
el que cenar fuera de casa y en un buen entorno se ha convertido en algo
asequible, muchos de esos Ferran Adrià particulares ven cómo los que eran sus
clientes han pasado de pagar 200 euros por plato al 1x1 de McDonalds.
La sopa de puerro solidificada
en forma de flor del desierto con aroma a yogur de pera argentina puede ser un
nombre muy atractivo a la hora de leer una carta (traducida al español) de uno
de estos restaurantes, pero de poco nos sirve un nombre incomprensible si para
denominar la tortilla decimos pastel de huevos besado por aceite virgen y polvo
marino.
Por eso, sin lugar a
dudas, restaurantes multiespacio como Cornelia se han convertido en los
triunfadores en esta España en crisis, un restaurante dónde su entorno esta
cuidado, estudiado y perfectamente organizado por un equipo de cocineros,
camareros y RRPP.
Ya hace un par de meses
que celebramos un importante día cenando en Cornelia, allí compramos el
que será la primera pieza de decoración de nuestro nuevo Loft, pues en Cornelia
se vende su mobiliario, el cual es rotativo y asequible.
Comer a buen precio y en
un entorno idílico es posible en Barcelona, nos vemos allí.
Un beso,
Marc










